Los distintos analistas del observatorio han venido relatando la realidad en Israel. La misma atraviesa una profunda crisis política que podría desembocar en un quinto proceso electoral en caso de que Netanyahu o la oposición no formen gobierno. No obstante, desde el punto de vista sanitario la situación es distinta no solo para los propios ciudadanos israelíes sino en comparación con el mundo.
A un paso de la inmunidad de rebaño, el Estado judío liberó el uso de barbijo en espacios públicos, que estaba penado con una multa de 152 dólares en caso de cometer esa infracción, y eliminó cualquier restricción relacionada con los ámbitos educativos, como por ejemplo el sistema de burbujas.
Según el ministro de salud, Yuli Edelstein, "El nivel de morbilidad en Israel es muy bajo gracias a nuestra exitosa campaña de vacunación y, por lo tanto, podemos relajar más restricciones", indicó. No obstante, aclaró que el uso de barbijo sigue siendo obligatorio en espacio cerrados.
Israel tuvo uno de los procesos más exitosos de vacunación. Al día de hoy, 5.3 millones de ciudadanos ya se han vacunado con al menos una dosis y un 53% de la población ya ha recibido las dos dosis.
El contrato con la empresa Pfizer ha sido objeto de muchos cuestionamientos en el mes de enero. Por un lado, entregó información privilegiada a la empresa para un control constante, no solo del 2 proceso de vacunación sino de los enfermos, sin dar nombres, y de la cantidad de fallecidos. Por otro lado, el precio pagado por el Estado judío es mucho más elevado que el que firmó la UE. A pesar de lo dicho anteriormente, el proceso de vacunación ha sido muy exitosos y existe un gran consenso de esto a nivel mundial.