Luego del desafío que significó para la OPEP la producción de petróleo shale en EEUU en 2018, sus miembros deberán hacer frente a un nuevo obstáculo.
El pasado fin de semana, en el marco de la Cumbre del G-20 en Osaka, Putin y Bin Salman se comprometieron a respaldar la prórroga del acuerdo OPEP+, el cual fue concluido en diciembre, hasta principios del 2020 para reducir los suministros de crudo, retirando del mercado 1,2 mbd y evitando así una caída de los precios.
La idea de ambos mandatarios fue prolongar 9 meses el acuerdo, lo cual fue fácil de lograr teniendo en cuenta los temores de Riad sobre un freno en la demanda, como sus ambiciones de debilitar a Irán y aumentar su cuota en el mercado. Mientras que Putin procuró mantener en buenos términos su relación con Bin Salman, con quien tiene otros acuerdos comerciales que están en proceso de negociación, y reconstruir su rol geopolítico en Medio Oriente en un contexto de tensiones entre EEUU e Irán y de frágil demanda mundial.
El acuerdo bilateral al que arribaron el líder ruso con el heredero saudí fue ratificado el pasado lunes en la IV Reunión Ministerial de países OPEP y no OPEP, celebrada en 7 Viena. Ubicándose como centro de duras críticas por parte del ministro de Petróleo de Irán quien afirmó que “la OPEP tiene 14 socios y estas decisiones deberían tomarse de forma interna” en alusión implícita a Rusia que no es miembro de pleno derecho de la organización.
Mientras que algunos países vieron el acuerdo como ayuda para apuntalar los precios del petróleo frente a la presión de EEUU; otros se mostraron preocupados por el protagonismo de Rusia en las decisiones de la OPEP, y la inclinación de la balanza de poder a favor de los saudíes, hablando de “el final de la OPEP” y su reemplazo por la OPEP+.
https://www.aljazeera.com/ajimpact/opec-oil-production-cuts-2020-190701153530944.html
https://es.reuters.com/article/idESKCN1TZ0D5