La normalización de relaciones sirias con sus vecinos árabes ha ido avanzando lentamente en los últimos años. La apertura de embajadas en Damasco como la de Bahrein en 2019 es una muestra de ello. Arabia Saudita, por ejemplo, se ha acercado públicamente y se espera que su ministro de Relaciones Exteriores, Faisal bin Farhan Al Saud, viaje a Damasco en los próximos días y entregue una invitación oficial a Al-Assad para asistir a la cumbre de la Liga Arabe (Liga de la Siria que fue suspendida en 2011).
Particularmente, Jordania es el país que ha logrado mayores avances en el intento de resolución de controversias con Siria. Las cuestiones principales a resolver para esta normalización de relaciones son: los refugiados, el contrabando y las milicias. Ya en 2021, Jordania abrió un cruce fronterizo y acogió a casi 700 mil refugiados sirios. Sin embargo, este paso trajo aparejado un aumento exponencial del tráfico ilegal de drogas y armas.
Mohammad Momani, miembro del Comité de Relaciones Exteriores y Árabes del Senado jordano, aseguró que sus planes se basan en la idea de la reciprocidad ya que “como jordanos y como árabes, tenemos interés en el regreso de Siria al redil árabe”. Momani asegura que la cuestión de 3 los refugiados es una de las principales prioridades jordanas para llegar a un acuerdo con Siria. La iniciativa que propondrán también exigirá una reforma de la seguridad en Siria y enfatizará la necesidad de evitar que las milicias pro-Assad amenacen la seguridad regional.
Palabras clave: Siria - Jordania - refugiados - Arabia Saudita