Era de esperarse que ante la muerte del presidente Caïd Essebi, la carrera presidencial y parlamentaria, fuera a sufrir importantes cambios. No solo tenemos elecciones adelantadas, el 15 de Septiembre las presidenciales y el 6 de Octubre las parlamentarias, sino que además tenemos una lista interminable de candidatos y partidos.
El próximo ciclo electoral será el tercero que se celebre después de las revueltas del 2011. La Comisión Electoral cerró la lista de candidatos, más de 100 presentaciones, definiendo las elecciones entre 26 candidatos presidenciales.
Ennahda, partido de coalición de Nidaa Tounes, presentó su propio candidato, un moderado de 71 años de edad. En oposición, Youssef Chahed, actual primer ministro en uno de los favoritos en las encuestas y para liderar el partido del reciente fallecido presidente.
Por otro lado, surge con fuerza la candidatura del Ministro de Defensa Abdelkrim Zbidi, un médico de 69 años, Ministro de Sanidad durante la dictadura de Ben Alí y la opción del establishment por su implacable política antiterrorista. Otro candidato que da que hablar, el magnate de la comunicación Nabil Karoui, que se ha sumado a la ola populista que sacude la mayoría de democracias del mundo adoptando un discurso contra las elites. Y
añadimos por último a este cuadro electoral, la candidatura de dos mujeres, Salma Loumi, ex ministra de turismo, y Abir Moussi, firme defensora del derrocado Ben Alí; al expresidente Moncef Marzouki; el progresista Mohamed Abbou; y el outsider Kaïs Said, un profesor de Derecho Constitucional, comentarista habitual en los medios.
¿Observaremos estas elecciones como un fortalecimiento de las instituciones democráticas? ¿O como una fragmentación política y social?
https://www.aljazeera.com/news/2019/08/tunisia-electoral-commission-approves-26- presidential-candidates-190814173722957.html
https://elpais.com/internacional/2019/08/10/actualidad/1565449142_974398.html